miércoles, 30 de junio de 2010

Cuando la música es una revelación


Hay música que llega como un don para el cual hay que estar preparado al momento de recibirla, es decir, no es música que llega o se escucha en un momento determinado porque si, tienen que jugar otras causas y factores para que ese don juegue un curso decisivo en quien lo recibe.

No hace mucho, tuve uno de esos momentos de revelación sonora gracias a la persona por la cual tengo la deuda de gratitud de tener este blog, fue una casualidad convertida en instante sublime el hecho de que este álbum me llegó cuando más lo necesitaba, pero menos lo esperaba.

Loreena McKennitt es una folklorista, antropóloga, compositora e interprete de música celta, nacida en Canadá en 1957 pero que gracias a sus raíces escocesas se ha dado a la tarea de estudiar y recopilar la tradición de sus antepasados, dando así lugar a una música que lleva a viajes sonoros por pasajes y lugares milenarios, esos donde la tradición oral se cruza con la magia del entorno donde es concebida y adquiere un aire místico que se vierte en delicadas melodías que no pertenecen a ningún tiempo o era en especifico, simplemente moran en quienes lo sienten.

Para quienes sientan interés en escuchar algo que va más allá de lo típicamente conocido hay que hacer click en el nombre del álbum.

Loreena McKennitt – The Book Of Secrets

martes, 1 de junio de 2010

Empacando


Me he propuesto empezar un viaje, el trayecto en distancia física es limitado, esa es la distancia que se mide, pero hay otra que tiene que ver con la percepción de las cosas, aquella puede ser cercana o inalcanzable según se tenga la disposición de alcanzar lo que se quiere.

Hoy me decidí a empacar lo que necesito, aquello que sea útil y práctico y desecharé lo que estorba, empezando por la memoria que se me convirtió en un desván de cacharros incómodos y rotos que ya nunca pude componer.

Alivianada la carga y con los pies marcando la dirección que debo empezar a transitar, es hora de hacer una visita a los amiguetes que se quedan y que posiblemente vea por última vez, pero eso será luego, por ahora hay que seguir organizando el equipaje.

martes, 25 de mayo de 2010

La quietud o el movimiento


Esta es la primera entrada que hago en este blog, que dicho sea de paso, es algo que quería hacer desde hace tiempo, pero que empiezo ahora que creo que la idea ha madurado lo suficiente y sé más o menos que quiero publicar aquí.


Normalmente pienso mucho acerca de la quietud o el movimiento, por una parte, me gusta moverme, desplazarme ir de un lado a otro, ya sea por gusto u obligación la idea de estar trasladándome me gusta, cuanto más larga tiende a ser la distancia más me entusiasmo, lo cual no quiere decir que no haya viajes largos que no se vuelvan agotadores, eso tiende a ocurrir.


Pero por otra parte suele suceder que me gusta la quietud, el estar en mis pequeños espacios contemplando en calma y en silencio las cosas que me gustan y cuando esa calma es quebrada por el deber de mis responsabilidades o por una adversidad y me veo obligado a moverme, me siento vulnerable, alterado e incluso indefenso.


Ahora, por razones con mucho peso específico, estoy empezando a planear un viaje a un sitio del que sólo tengo referencias, puede que sean muy precisas o muy vagas, si las circunstancias fueran distintas, el viaje que estoy planeando sería una cosa aterradora, incluso trataría de dilatarlo hasta el punto de forzar a cancelarlo, pero ahora no, ahora es distinto y siento que mis pasos deben conducirme al sitio que fue planeado como punto final de la travesía y el inicio de una nueva vida.